Circuncisión en niños

Índice:
1- ¿Qué es la circuncisión?
2- ¿Por qué se realiza?
3- ¿En qué consiste?
4- Preparación para la circuncisión
5- Cuidados tras la intervención
6- ¿Existen alternativas a este tratamiento?
 

¿Qué es la circuncisión?

La circuncisión es la extirpación total o parcial, mediante un procedimiento quirúrgico, del prepucio del pene, que es la piel que recubre la punta del pene.

Las circuncisiones suelen realizarse en los primeros 10 días de la vida del recién nacido.
 

¿Por qué se realiza?

La circuncisión es un tratamiento eficaz para corregir trastornos como la fimosis, que impide que el prepucio se pueda retraer y, por tanto, que se descubra el glande, y la parafimosis, normalmente producida como consecuencia de una inflamación del prepucio.

Además, permite evitar infecciones por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y demás enfermedades de transmisión sexual, infecciones en las vías urinarias y cáncer de pene.

La circuncisión es una práctica extendida universalmente. Muchos padres prefieren practicarla en sus hijos recién nacidos, no por prescripción médica, sino por motivos socioculturales.

La circuncisión es una operación muy sencilla y
no requiere anestesia general

 

¿En qué consiste?

Se trata de una operación muy sencilla, que dura solo unos minutos, y que no precisa de anestesia general. Suelen realizarse en el hospital y rara vez presenta complicaciones.

Se puede realizar de dos maneras: una de ellas requiere de una incisión y la otra se realiza mediante un anillo de plástico.
 

Preparación para la circuncisión

La circuncisión se considera un tratamiento muy seguro. No se necesita ninguna preparación previa.

Si bien las circuncisiones se realizan en los primeros días de vida del bebé, existen algunas situaciones en los que el especialista en Pediatría puede recomendar a los padres esperar para realizar esta intervención.

Esto puede ocurrir en los casos en los que el bebé nace de manera prematura, nace con anomalías congénitas, alguna enfermedad o problemas en la sangre. Además, existe una patología conocida como hipospadias que causa un retraso en la apertura urinaria del bebé. Es decir, la circuncisión se puede realizar solamente en bebés saludables y que estén estables.
 

Cuidados tras la intervención

La recuperación del paciente tras una circuncisión es muy rápida y, al cabo de pocos días, el paciente ya puede llevar una vida normal.

Para los recién nacidos, el tiempo de cicatrización es aproximadamente una semana. Sin embargo, en niños y adolescentes puede llegar a ser de hasta tres semanas. En la mayoría de los casos, el paciente recibe el alta el mismo día de la cirugía.

Los cuidados posteriores también dependen de la forma que se haya elegido para realizar la intervención. Si se hizo mediante incisión es probable que el niño presente un vendaje en la zona que debe salirse solo. Otro aspecto importante es que el niño reciba tres baños diarios con agua caliente durante una semana posterior a la cirugía.

Si la operación se realizó con el anillo este se suele caer solo unas dos semanas después. Se puede aplicar una crema tópica en caso de que el niño presente molestias en el área.

 

¿Existen alternativas a este tratamiento?

Como alternativa a la circuncisión existe la prepucioplastia, que consiste en la realización de uno o dos cortes pequeños en el prepucio para ayudar a que este se estire.